i-chan
29-Oct-2007, 02:05 AM
http://i165.photobucket.com/albums/u60/tenderman79/unfuneraldemuertepeque.jpg
Frank Oz es un tipo que siempre me ha caído simpático. Por una parte por su afición a los muñecos. En los inicios de su carrera audiovisual trabajó como titiritero en shows como Los Teleñecos y Barrio Sésamo, e interpretó a nada más y nada menos que el mítico Yoda en la saga de Star Wars. Toda esta experiencia en el mundo de las marionetas le condujo al que sería su debut cinematográfico, Cristal Oscuro (1982), en el que colaboró con su amigo Jim Henson, padre de los teleñecos y posterior firmante de esa maravilla llamada Dentro del laberinto.
Paralelamente a su trabajo como marionetista, Oz desarrolló una amistad con el célebre cineasta John Landis (Blues Brothers, Entre pillos anda el juego...), hasta el punto de que Oz aparece en casi todas las películas de Landis haciendo algún pequeño papelillo. Puede que sea esta amistad con Landis la que favoreció que, tras Cristal Oscuro, Oz desarrollara una carrera cinematográfica centrada en las comedias.
Y aunque Oz tiene una carrera irregular, con algún título mediocre (Un golpe maestro) y sus películas nunca son especialmente brillantes desde el punto de vista visual, es autor de tres de mis comedias favoritas: La pequeña tienda de los horrores (1986), In & Out (1997) y, sobre todo, Bowfinger, el pícaro (1999), que me parece una de las comedias más brillantes de los últimos años. Así que cuando me propusieron ir al cine a ver su última película, Un funeral de muerte, no puse muchas pegas, a pesar de que dudaba que pudiera dar mucho de sí un argumento propio de un capítulo de A dos metros bajo tierra.
Argumento
Lo cierto es que el argumento de esta película es más que sencillo. Una familia inglesa prepara el funeral del patriarca. La tensión crece a medida que las antiguas rencillas entre los distintos hijos surgen de nuevo. La aparición de un desconocido que afirma que el difunto ocultaba un oscuro secreto sólo empeora las cosas, lo que obliga a la familia a tomar medidas drásticas para evitar que el funeral se convierta en un desastre total.
Opinión personal
En primer lugar, hay que señalar que se trata de una comedia británica (a pesar de que Frank Oz ha desarrollado la mayor parte de su carrera en Estados Unidos, nació y creció en Gran Bretaña), las cuales se suelen diferenciar de las norteamericanas en dos cosas: su marcado aire coral y su fino humor negro, aparte de que el alto nivel interpretativo queda prácticamente garantizado. A este marcado carácter británico, Oz suma su experiencia en el campo de la comedia estadounidense, con lo que el resultado final mezcla los mejores elementos de ambos.
La verdad que la película fue una pequeña sorpresa agradable. A pesar de que el planteamiento de partida de la película es tan limitado (una docena de personas en un funeral durante hora y media) que se podría intuir cansino la verdad es que está muy bien llevado, de manera que a pesar de no movernos apenas del mismo escenario durante los 90 minutos de película (característica que comparte con otra película en cartel: La huella), la película no se hace en absoluto aburrida. Es más, las confusiones y meteduras de pata se van sumando progresivamente, haciendo más y más caótica la ceremonia, hasta llegar a un “terrorífico” climax, en una estructura de continuos gags encadenados que recuerdan a la catastrófica fiesta de El guateque (Blake Edwards, 1968).
Realmente lo pasamos bien en la sala de cine, sobre todo Indiana, que no paró de reír ni un solo instante :blol: :blol: :blol:
Resumiendo...
A FAVOR: El excelente reparto, las situaciones delirantes en las que se ven inmersos, su ritmo (que no decae ni un solo momento) y su duración (90 minutos justitos, más que adecuada para una comedia de este tipo).
EN CONTRA: Visualmente, está planificada de una manera bastante sosa y convencional. El guión es un poco rígido, en parte por lo monótono de estar 90 minutos sin cambiar de lugar. Además, es de esas películas que no se toma en serio a sí misma (ni a los personajes ni a la historia que cuenta), con lo que hace casi imposible que uno se la pueda tomar realmente en serio.
LA SUMA: Celebración + Cuatro bodas y un funeral = Un funeral de muerte.
Indiana considera esta película muy superior a El orfanato. Pero si a la película española le falta el guión redondo de la británica, a ésta le falta la calidad de puesta en escena de aquélla. Le doy un 7.
Frank Oz es un tipo que siempre me ha caído simpático. Por una parte por su afición a los muñecos. En los inicios de su carrera audiovisual trabajó como titiritero en shows como Los Teleñecos y Barrio Sésamo, e interpretó a nada más y nada menos que el mítico Yoda en la saga de Star Wars. Toda esta experiencia en el mundo de las marionetas le condujo al que sería su debut cinematográfico, Cristal Oscuro (1982), en el que colaboró con su amigo Jim Henson, padre de los teleñecos y posterior firmante de esa maravilla llamada Dentro del laberinto.
Paralelamente a su trabajo como marionetista, Oz desarrolló una amistad con el célebre cineasta John Landis (Blues Brothers, Entre pillos anda el juego...), hasta el punto de que Oz aparece en casi todas las películas de Landis haciendo algún pequeño papelillo. Puede que sea esta amistad con Landis la que favoreció que, tras Cristal Oscuro, Oz desarrollara una carrera cinematográfica centrada en las comedias.
Y aunque Oz tiene una carrera irregular, con algún título mediocre (Un golpe maestro) y sus películas nunca son especialmente brillantes desde el punto de vista visual, es autor de tres de mis comedias favoritas: La pequeña tienda de los horrores (1986), In & Out (1997) y, sobre todo, Bowfinger, el pícaro (1999), que me parece una de las comedias más brillantes de los últimos años. Así que cuando me propusieron ir al cine a ver su última película, Un funeral de muerte, no puse muchas pegas, a pesar de que dudaba que pudiera dar mucho de sí un argumento propio de un capítulo de A dos metros bajo tierra.
Argumento
Lo cierto es que el argumento de esta película es más que sencillo. Una familia inglesa prepara el funeral del patriarca. La tensión crece a medida que las antiguas rencillas entre los distintos hijos surgen de nuevo. La aparición de un desconocido que afirma que el difunto ocultaba un oscuro secreto sólo empeora las cosas, lo que obliga a la familia a tomar medidas drásticas para evitar que el funeral se convierta en un desastre total.
Opinión personal
En primer lugar, hay que señalar que se trata de una comedia británica (a pesar de que Frank Oz ha desarrollado la mayor parte de su carrera en Estados Unidos, nació y creció en Gran Bretaña), las cuales se suelen diferenciar de las norteamericanas en dos cosas: su marcado aire coral y su fino humor negro, aparte de que el alto nivel interpretativo queda prácticamente garantizado. A este marcado carácter británico, Oz suma su experiencia en el campo de la comedia estadounidense, con lo que el resultado final mezcla los mejores elementos de ambos.
La verdad que la película fue una pequeña sorpresa agradable. A pesar de que el planteamiento de partida de la película es tan limitado (una docena de personas en un funeral durante hora y media) que se podría intuir cansino la verdad es que está muy bien llevado, de manera que a pesar de no movernos apenas del mismo escenario durante los 90 minutos de película (característica que comparte con otra película en cartel: La huella), la película no se hace en absoluto aburrida. Es más, las confusiones y meteduras de pata se van sumando progresivamente, haciendo más y más caótica la ceremonia, hasta llegar a un “terrorífico” climax, en una estructura de continuos gags encadenados que recuerdan a la catastrófica fiesta de El guateque (Blake Edwards, 1968).
Realmente lo pasamos bien en la sala de cine, sobre todo Indiana, que no paró de reír ni un solo instante :blol: :blol: :blol:
Resumiendo...
A FAVOR: El excelente reparto, las situaciones delirantes en las que se ven inmersos, su ritmo (que no decae ni un solo momento) y su duración (90 minutos justitos, más que adecuada para una comedia de este tipo).
EN CONTRA: Visualmente, está planificada de una manera bastante sosa y convencional. El guión es un poco rígido, en parte por lo monótono de estar 90 minutos sin cambiar de lugar. Además, es de esas películas que no se toma en serio a sí misma (ni a los personajes ni a la historia que cuenta), con lo que hace casi imposible que uno se la pueda tomar realmente en serio.
LA SUMA: Celebración + Cuatro bodas y un funeral = Un funeral de muerte.
Indiana considera esta película muy superior a El orfanato. Pero si a la película española le falta el guión redondo de la británica, a ésta le falta la calidad de puesta en escena de aquélla. Le doy un 7.